La Ciudad recibió un reconocimiento internacional por su trabajo frente al cambio climático

Se trata del segundo sello del Pacto Global de Alcaldes por el Clima y la Energía, por la validación y registro internacional del Inventario de Gases de Efecto Invernadero de la Ciudad.

huella de carabono+Responsabilidad de las ciudades

De acuerdo a la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático, la actividad humana –denominada “huella de carbono”– incide en el cambio del clima, al alterar mediante la emisión de gases de efecto invernadero, la atmósfera mundial. Es por ello que identificar las fuentes de emisión que provocan el calentamiento global constituye una de las acciones primarias que las ciudades deben asumir para diseñar políticas e iniciativas destinadas a mejorar el medio ambiente, a mitigar los efectos cambio climático, así como también a distribuir eficazmente los recursos procurando obtener los máximos resultados de las acciones emprendidas.

Asumiendo ese compromiso, la ciudad de Santa Fe, elaboró su inventario de Gases de Efecto Invernadero (GEI), validado internacionalmente y registrado en el sitio carbonn® ClimateRegistr, obteniendo así el segundo sello del Pacto Global de Alcaldes por el Clima y la Energía. “La ciudad de Santa Fe, está decidida a avanzar en políticas de acción frente al cambio climático y este reconocimiento internacional, a través de un sello que valida el trabajo que viene haciendo el Municipio, es un paso más y un motivo de aliento a continuar en esta dirección” destacó la Secretaria de Desarrollo Estratégico y Resiliencia, Andrea Valsagna. Es por ello que en el año 2016 el Municipio firmó su adhesión a Global Covenant of Mayors for Climate and Energy, una alianza global de ciudades y gobiernos locales voluntariamente comprometidos con la lucha al cambio climático, reduciendo sus impactos inevitables y facilitando el acceso a energía sostenible y asequible para todos.

Según señala el informe de la Red Argentina de Municipios Frente al Cambio Climático de la cual Santa Fe forma parte, los cambios en los patrones del comportamiento climático deben ser acompañados por políticas de mitigación y de adaptación, es decir, por “ajustes en sistemas ecológicos, sociales o económicos que se desarrollen en respuesta a los estímulos actuales o esperados y frente a sus efectos o impactos”. Es por ello que desde la Secretaria de Desarrollo Estratégico y Resiliencia del Municipio, se están llevando a cabo diversos planes de acción acompañados de políticas concretas para que la ciudad se encuentre mejor preparada para enfrentar el cambio climático y reducir el riesgo: “Particularmente, para nuestra ciudad, el impacto está referido con la cuestión hidrometeorológica, porque nuestro principal riesgo tiene que ver con las inundaciones, ya sean por lluvias intensas o por la crecida de los ríos”, expresó Andrea Valsagna.

El inventario

Para la realización del inventario de las Emisiones de Gases de Efecto Invernadero, el Municipio procedió respetando las normativas del plan diseñado por los organismos internacionales: se analizaron en el período de un año, los datos de consumo de energía, transporte y residuos sólidos, entre otros indicadores. Para obtener dichas cifras, a través del trabajo conjunto del área de estadística del Municipio y de la Secretaría de Ambiente, se hizo un seguimiento de los datos obtenidos a través del programa “Santa Fe Cómo Vamos”: un programa mediante el cual se elaboran indicadores objetivos suministrados por fuentes oficiales que permitan monitorear la evolución de la calidad de vida de los santafesinos.

Los resultados más relevantes de la primer experiencia de cálculo de la ciudad de Santa Fe, validada en el mes de agosto de 2016 por la Red Argentina de Municipios frente al Cambio Climático (RAMCC) e ICLEI -Red de Gobiernos Locales por la Sustentabilidad-, señalan que la ciudad emitió 1.013.137,67 toneladas métricas de dióxido de carbono equivalente, lo que representa 2,52 de emisiones per cápita (tonCO2e/habitante), encontrándose muy por debajo del parámetro nacional (9,86 emisiones per cápita) y del nivel mundial (6,76 emisiones per cápita). En nuestra ciudad, la principal emisora de gases de efecto invernadero es la energía (50,28%); en segundo lugar se encuentra el transporte (38,96%) y por último los residuos (10,76%).

Nuestro propósito

En cuanto a la utilidad del Inventario de Gases de Efecto Invernadero, Andrea Valsagna destacó que “estos indicadores nos brindan información clave para establecer y definir hacia donde debemos orientar las políticas y las acciones a nivel local para reducir el impacto del cambio climático, algo que tanto daño puede generar a nosotros y a las generaciones venideras. Se trata del primer paso para desarrollar el plan de acción, el cual se va a complementar con las políticas de reducción de riesgo que tiene la ciudad. Allí radica la importancia de este trabajo y el reconocimiento que estamos recibiendo a nivel internacional”, resaltó.

 

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