El edificio de estilo neoclásico se comenzó a construir en el siglo XVII. Con un esquema de tres naves, la primera etapa quedó a cargo de Maciel: En 1830 el arquitecto Roqué interviene la obra y en 1940 la Dirección provincial de arquitectura realiza nuevas modificaciones. El planteo se estructura en base a las tres naves originales separadas por una arquería continua de medio punto. El templo tiene un nártex, abriendo hacia la plaza. Sobre la fachada oeste, solo se observa una simple puerta transversa. La fachada de rasgos neoclásicos presenta un frontis flanqueado por dos macizas torres que definen una arquitectura de sólida volumetría.