Con 60 años de historia, el Taller de cerámica de La Guardia se proyecta como un espacio donde se investigan y preservan técnicas antiguas de la cerámica del litoral. Allí se recrean y transmiten esos conocimientos a las infancias, a jóvenes y adultos.
Es una escuela barrio y barro, una escuela río y manos, una escuela de las personas que la hacen y la dejan crecer, un homenaje al tiempo artesanal de la costa y una manera de perderse en el tiempo de las manos y el agua; una escuela de fuego, humo y ramas, una escuela que enorgullece al litoral.