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Viste Sentidos

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El Museo de la Ciudad ha organizado esta muestra sobre la vestimenta que usaban niñas y niños, mujeres y varones santafesinos, entre 1880 y 1950. Con curaduría de Alicia García y Patricia Vasconi, se reúnen fotografías, vestimentas y accesorios.

• Presentación

Bienvenido/as a la exposición Viste sentidos. Producción organizada por el Museo de la Ciudad con la curaduría de las investigadoras independientes de la vestimenta y la moda profesoras Alicia García y Patricia Vasconi. El objetivo propuesto es el de visibilizar las prácticas vestimentarias santafesinas desde 1880 hasta 1950 en relación con el contexto en el cual se han producido.

Viste sentidos propone un recorrido en el cual se combinan textos, imágenes y objetos para interpretar esas prácticas.  Comienza con un texto curatorial acompañado por los conceptos fundamentales que le dan sentido. Y se organiza en estaciones o núcleos temáticos, donde se presenta el contexto socio-histórico, las fotografías y las claves vestimentarias de cada momento histórico.

En la primera estación se aborda el período 1880 – 1930, dividido en 3 sub-períodos. En la segunda, el período 1930 – 1950, subdividido en 2. En la tercera, las claves vestimentarias de las clases populares y los uniformes de trabajo. Finalmente,  veremos la transformación que se produjo en el cuerpo, en la estación que exhibe los cambios de las siluetas entre 1880 y 1950. En las vitrinas y los maniquíes se exponen prendas, accesorios y objetos patrimoniales representativos.

• 1880 - 1930

En la primera estación se aborda el período 1880-1930. Está organizada en tres paneles. Siguiendo un recorrido de izquierda a derecha, podrán ver el contexto de época en el cual se señalan hechos significativos de orden internacional, nacional y local. En el del centro aparecen registros fotográficos organizados según los sub periodos trabajados y algunos de ellos, los más significativos, serán analizados y descritos siguiendo las claves vestimentarias.  

Es importante aclarar que las claves vestimentarias del período 1880-1930 se subdividen en tres conforme a las transformaciones que se van dando en la moda. Así podrán conocer lo característico de los sub-períodos: 1880-1910, 1910-1920 y 1920-1930. 



  1. 1880-1910:

 

FOTO 1: en esta familia, de alrededor de 1900, observamos a la mujer con un conjunto de dos piezas en el cual aparecen recortes, fruncidos, pequeños botones y apliques de un textil con más brillo, todo lo cual remite a un estilo tapicero (caracterizado por la cantidad de adornos y detalles que asemejan la ropa a cortinados) bastante sobrio. El saco luce mangas jamón (su forma consiste en un fruncido en el hombro, dando volumen, y terminando ajustada al brazo). Es evidente por la estrechez del talle el uso de un corsé. Fue un armazón interior de la vestimenta femenina que, por medio de ballenas de distintos materiales, sujetaba el cuerpo de la mujer elevando el busto y comprimiendo estómago, así se obtenían pechos y caderas abultados, cintura estrecha y espalda abovedada. Se comenzó a usar en el siglo XVII y con altibajos llegó hasta principios del siglo XX.

Acompaña el traje una blusa de puntillas con cuello subido. El sombrero es grande, de paja, con profusos adornos entre los que se destacan moños y  plumas de ganso. En las manos, guantes cortos claros, un abanico cerrado y lleva colgada una cartera pequeña, de forma cuadrada, con cadena.

El hombre está vestido con saco largo y pantalón. El saco es cruzado, entallado en la cintura y, en las solapas abiertas, se aprecian dos tonos de textiles. El cuello de la camisa es alto y rígido, puede ser postizo, algo que se usó para mantener su plancha y blancura. En vez de corbata lleva un corbatín negro caracterizado por dar una única vuelta al cuello, y cerrar mediante una sola lazada. De su mano pende una galera de fieltro.

Los tres niños tienen ropas similares a los adultos: pantalones largos, camisas solas o con saco. En el caso de los niños de los extremos los pantalones se introducen en botas y llevan camisas con importantes cuellos. En el del medio, vestido con saco, camisa, chaleco claro y pantalón, destacamos el moño blanco que lleva en su bracito clara señal de estar en el día de su primera comunión. El niño de la izquierda tiene un sombrero chato con ala plana y el de la derecha una gorra de paja rígida. 

 

FOTOS 4 y 5 En ambas parejas matrimoniales se evidencian las dos tendencias en materia de color de vestido de novia que estaban vigentes por aquella época: década de 1880-90. En la foto 4 el vestido es de color blanco, tal como lo había puesto de moda la Reina Victoria de Inglaterra con su casamiento en 1840. En este caso el textil es una seda pesada con importantes bordados de piedras al frente y en los hombros. Las mangas son tipo campanas cortas que terminan a la altura del codo adonde llegan los guantes. Sin escote, presenta un cuello alto también bordado. Se destaca el uso de un polisón (complemento que, prendido en la cintura, armaba la parte baja posterior del cuerpo. Se usó de 1880 a 1895) no demasiado abultado, que se pone en evidencia en la postura de la novia. El peinado es de tipo Gibson coronado con azahares de cera. La Gibson Girl es considerada como el primer ideal de belleza femenina estadounidense que llega a influir en el mundo occidental. Creada por el dibujante Charles Dana Gibson en los años 1890, se caracterizaba por una silueta encorsetada y un peinado recogido con volúmenes que se lograban con rellenos. En cuanto a la otra contrayente (foto 5) su vestido es negro, tal como se usó hasta aproximadamente la década del ’30 por dos razones: en algunos casos por la vigencia de un estado de luto, pero también, y sobre todo en el caso de inmigrantes o sus primeros descendientes, por una cuestión económica ya que el textil negro podía reciclarse en otros atuendos. Esta novia de negro tiene un claro estilo tapicero marcado por las puntillas, los pequeños volados y las mangas abullonadas en tres partes. Por su parte los novios llevan trajes oscuros con chalecos- en un caso se percibe el reloj de cadena-, camisa blanca con cuello alto, lazos blancos al cuello y azahares de cera en el bolsillo izquierdo del saco.






b)1910-1930:

FOTOS 11/ 12: Estas fotos son de la década de 1910 cuando ya en Europa el diseñador Paul Poiret ha impuesto una moda que destierra el corsé. Para lograrlo apela a dos recursos: por un lado, el talle alto-estilo imperio por las referencias a la moda napoleónica- que sitúa el corte por debajo del busto y, por otro, apela a las influencias de las culturas orientales trayendo el corte Kimono que no ciñe la silueta. Ambas opciones las vemos a) en la foto 12 de la novia de negro que luce un kimono con vivos, ramo y azares blancos- que indicarían un medio luto- y b) en la foto11 el estilo imperio lo luce la novia que lleva un vestido de seda en color blanco, talle alto, plisado, con mangas corta y diadema en la cabeza. En ambos casos la vestimenta del novio es casi idéntica: trajes con chalecos, camisas blancas con cuellos desmontables, moños (pajaritas) blancos y en el caso de la foto… calza polainas (accesorio de calzado cerrado con botones, realizado en materiales como tejido o cuero, que protege la pierna desde el tobillo a la rodilla e iba en color contrastante con el zapato. Lo usaron sobre todo los hombres, pero también las mujeres)



FOTO 19 :  En la década de 1920 la silueta sigue cambiando, a la quita del corsé le sigue el talle bajo, el corte a la altura de las caderas lo que genera una silueta sin curvas, andrógina. Los dobladillos se acortan. En las cabezas el pelo cortado a lo garconne, palabra francesa que puede ser traducida como “chico” aludiendo a un cabello muy corto lacio o con ondas. Este peinado se acompañaba por un sombrero cloche o campana, designando al de forma cilíndrica que se usaba encajado en la cabeza. En las mujeres que aparecen en la foto podemos observar tanto la silueta descripta como el cloche sobre el corte garconne. Por último, los zapatos que usan son del modelo Guillermina con una presilla sobre el empeine que prende con un botón. El taco era mediano y un poco ancho.

En los hombres trajes con y sin chaleco, corbatas rayadas y sombreros del tipo fedora (de fieltro con ala ancha y hendiduras a los costados y en la parte superior de la copa que habitualmente tiene una cinta a su alrededor). Se ven en el fondo otros tipos de sombreros llamados canotiers: de paja, copa baja y rígida adornada con una cinta negra. Su ala también es rígida. Se usó desde las últimas décadas del siglo XIX. 

• 1930-1950

Foto 24 La década del ’30 se caracteriza por instalar una moldería que sigue la línea del cuerpo sin ceñirla demasiado. Se marca la cintura con un corte y/o cinturón. Las faldas son evasé y a la pantorrilla. El cloche se abandona en los primeros años de la década por sombreritos pequeños con ala mínima y boinas. En ambos casos se colocan de forma ladeada como había puesto de moda Greta Garbo. La influencia del cine de Hollywood es intensa, sobre todo en los vestidos de noche. Las medias, sin las cuales no se salía, eran todavía de seda, recién en 1938 se descubre el nylon simultáneamente en Nueva York y Londres. Los hombres con traje cruzado, en general oscuro, pero también aparece un caso de textil a cuadros. Pantalones amplios. Rigurosa corbata, pañuelo en el bolsillo del saco y camisa blanca. El cabello masculino se usaba peinado con fuerte fijador, que fue inventado en 1914 por el farmacéutico porteño José Antonio Brancato mezclando goma arábiga, tragacanto de Persia y diferentes esencias. Le puso de nombre gomina. En 1929, la empresa Chemico Works de Birmingham (Inglaterra), lanzó al mercado un gel con la marca Brylcream. Una parte del producto se frotaba con los dedos y el consumidor podía, entonces, arreglar su cabello.  En cuanto a los zapatos la mayoría de los hombres los tiene abotinados y en uno de ellos (el segundo desde la izquierda) aparecen polainas. La totalidad de las mujeres lleva el calzado Luis XV cerrado, en punta, con suela blanda y taco fino.

 

Fotos 32 y 42 En este matrimonio de la década de 1930 podemos apreciar la moda de playa.  En la mujer una especie de vestidito corto que oculta la parte inferior de la malla y en el hombre una camiseta muy sisada y larga sobre un pantaloncito que tampoco queda al descubierto. Los hombres comienzan a mostrar el pecho bronceado, pero todavía en forma parcial.  Una opción más audaz, que surgió ante la demanda de los jóvenes por una mayor exhibición es aquella en que la parte superior se dobla y muestra por entero el torso. Un detalle curioso: la boina ladeada que lleva la mujer aún para estar en el agua.

Para los ’40 los trajes de baño para la mujer (foto 42) se han simplificado y transformado. Se pueden mencionar, como ejemplos las estructuras que delinean más el cuerpo gracias a las nuevas fibras de nylon incorporadas en los textiles, los paneles del control para el vientre y las copas que marcan y sostienen el pecho. Las piernas no eran en absoluto cavadas y existía lo que se llamó “delantal modestia” una prolongación de la malla que ocultaba la entrepierna. Los escotes son más pronunciados, sobre todo los del tipo halter como lleva la mujer de malla oscura. 

Foto 36 En la década del ’40 los trajecitos de mujer se impusieron absolutamente. La influencia de la Segunda Guerra Mundial y del traje militar no es ajena a esta moda sobre todo si ponemos atención a las amplias hombreras. Las faldas marcan cinturas, son rectas y por debajo de la rodilla. En dos de las mujeres observamos prendas de punto: una campera mangas largas y una remera de mangas cortas. Los zapatos de tacos bajos son del tipo mocasín y bailarina. En la cabeza melenas cortas con ondas y en una de ella un pañuelo atado hacia atrás, de gran tendencia por entonces.

• Clases Populares

  • ESTACIÓN 3. LAS CLASES POPULARES Y SUS UNIFORMES

FOTO 43: La riqueza de esta imagen en relación a la temática que nos ocupa, de lo que parece ser una venta de carne a cielo abierto a principios del siglo XX, reside en que se destacan distintos sectores sociales aunque en mayor medida los sectores populares. Por un lado, observamos tres hombres de traje con chaleco y sombrero bombín que representarían sectores medios, tal vez funcionarios municipales que ejercen una función de contralor a juzgar por sus actitudes corporales. El bombín desde mediados del siglo XIX representó una alternativa diurna al sombrero de copa hasta que este último con la primera guerra mundial queda reservado sólo para ceremonias formales. El resto de los participantes, vendedores, compradores o público en general llevan, en el caso de los hombres o también niños, pantalón con camisa y en algunos una chaqueta. En las mujeres vemos faldas largas y fruncidas con blusas.   Tanto en uno como en otro caso las prendas revelan el desgaste de años de uso y de textiles de baja calidad. En las cabezas multiplicidad de gorras en hombres y niños, también chambergos (sombrero blando de copa relativamente baja con ala ancha y flexible que puede usarse doblada) y sombreros del tipo flamenco (originarios de Andalucía, tienen un ala ancha y plana con copa cilíndrica y una cinta que la bordea). En cuanto a las mujeres la gran mayoría lleva lo que es común entre las que desempeñan una tarea manual:  el pañuelo, que en algunos casos de mayor tamaño se convierte en rebozo ya que cubre la cabeza, los hombros, el pecho y la espalda.

Hay, para finalizar un grupo de policías uniformados posiblemente respaldando la acción de contralor de los funcionarios mencionados.

FOTO 44 Mujeres con faldas y blusas y pañuelos en la cabeza se visualizan en las lavanderas del río como también en la mayoría de las mujeres de la foto 43 y en algunas mujeres de la foto 8 vemos algunas en las que el pañuelo adquiere grandes dimensiones y es usado como rebozo. Nuestras curadoras, en el artículo “El abrigo que nació de diálogos” , publicado en 2015, señalan que  “[…]la diferencia entre la mantilla y el rebozo estaba dada por la condición social. Las mujeres de alcurnia llevaban mantillas de seda que sujetaban bajo la barbilla con la mano o el abanico. El rebozo, confeccionado con tela de bayeta, era característico de los sectores más bajos, aunque con el correr del tiempo todas las mujeres lo usaron para protegerse del frío.”

FOTO 45:  Los hombres están en la mesa en mangas de camisa, algo totalmente inusual para las clases altas y medias. El bigote espeso es tendencia entre fines del siglo XIX y principios del XX y es transversal a todos los grupos sociales. En las mujeres un sencillo vestido oscuro sin la cantidad de adornos que la moda imponía es signo de lucha de los inmigrantes por sostener su vida y su familia. Un niño vestido de marinerito revela una costumbre que también atraviesa distintos sectores de la sociedad con diferentes calidades de textiles, pero similar morfología.



Veamos ahora EL UNIFORME DE TRABAJO: Este núcleo temático es transversal a todos los períodos por lo que comienza en 1880 y termina en 1950.  

El uniforme de trabajo es un conjunto de prendas que se utilizan para el desarrollo de una actividad concreta. Puede estar formado por equipos de protección individual, necesarios para proteger la salud de los trabajadores y la prevención de riesgos laborales, o también por uniformes impuestos por la negociación colectiva o por el empresario para crear imagen de marca.

Las razones, fundamentalmente, son dos: la práctica y la simbólica. Los pintores, los médicos, la policía, por ejemplo, utilizan uniformes de trabajo por razones prácticas de higiene, limpieza, etcétera. Sin embargo, los uniformes esconden un simbolismo que todos descodificamos al instante sin apenas darnos cuenta, ya que cada uno de nosotros representamos un rol dentro de la sociedad y necesitamos saber quién es quién dentro de ella.

Los uniformes del personal doméstico y de los obreros industriales van a existir desde siglos anteriores, como por ejemplo en la foto 48, el guardapolvo del vendedor del almacén Il Bersaglieri que venía del siglo XIX.  Pero ya en el siglo XX van a aparecer otros uniformes nuevos al ritmo de la organización del Estado y de nuevos ámbitos laborales. Así vemos la vestimenta uniforme en tono claro de las “aprendizas” de la academia de costura (foto 47), el policía de tránsito, fuerza que se crea en 1931 (foto 58), Los trabajadores del mercado con sus casacas blancas-  según lo establece una ordenanza municipal de 1933- fotos 52/55), los mozos vestidos con un símil smoking en el Recreo Parque Oroño (foto 50)y la mercería de fines 1940 en la cual las vendedoras están uniformadas en guardapolvos de color (foto 55).

Por último, no es un uniforme de trabajo, pero en la foto de los niños en la glorieta de Boulevard Galvez se reconoce a los vendedores de diario por la gorra con visera llamada newscape y la correa que cruza su torso donde llevan el material de trabajo (foto 51).

• Siluetas

  • ESTACIÓN 4: LAS SILUETAS DE LA MODA. 

En esta estación se muestra como el cuerpo, en relación a la vestimenta, representa una condición social. También, como la moda, con sus exigencias cambiantes, va definiendo distintas siluetas y modelando la corporeidad, según los imaginarios epocales.

Uno de los conceptos fundamentales de la moda es el de la silueta, que representa la línea exterior del cuerpo vestido y que verán, se transformó profundamente entre 1880 y 1950.  


DE ESTA MANERA, CONCLUIMOS EL RECORRIDO POR VISTE SENTIDOS.  AGRADECEMOS SU TIEMPO Y VISITA. Y LOS INVITAMOS A DEJAR SUS COMENTARIOS E INQUIETUDES PARA SEGUIR ENRIQUECIENDO LA PROPUESTA.

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